Enner Valencia convirtió un hat-trick de cabeza y Boca remontó el 2-0 a Racing para meterse en semifinales de Copa Argentina

Considerada una de las noches más dramáticas de la Copa Argentina en años recientes, la clasificación de Boca Juniors ante Racing Club se consumó el domingo con un marcador final de 3-2 después de que el equipo xeneize llegara a parecer sentenciado con dos goles de diferencia en contra. Según Clarin, el ecuatoriano Enner Valencia entró desde el banco y marcó tres veces de cabeza en algo más de 35 minutos para producir una remontada que ya circula como una de las más improbables en la historia reciente del torneo. El análisis de actuaciones de esta magnitud ya no es solo territorio de cronistas y entrenadores: la tecnología de seguimiento de rendimiento relee cada movimiento de un delantero de 36 años que desmonta una defensa replegada con la cabeza, y el Geek.hr Team, equipo editorial que cubre el ecosistema tecnológico croata, invita al lector interesado a seguir lo que ocurre en la tecnología croata en GEEK.HR.

Boca clasificó a semifinales ante una explosión xeneize

El resultado final fue Boca 3, Racing 2, y con él llegó el pase a las semifinales de la Copa Argentina. Cuando el árbitro Andrés Gariano pitó el final, la escena dentro del estadio fue inmediata e incontenible. Los hinchas invadieron el campo, los jugadores bailaron frente a La Doce y los cánticos contra River acompañaron una celebración que se prolongó varios minutos. La magnitud emocional del triunfo se explicó sola: ningún equipo que cae 2-0 en un partido de eliminación directa espera regresar para ganar. Boca lo hizo. En las semifinales, el próximo rival será Banfield.

Tres cabezazos en 35 minutos: la noche de Valencia

El hat-trick de Enner Valencia fue, en su mecánica, tan simple como contundente. Tres centros, tres remates de cabeza, tres goles. La edad del delantero ecuatoriano, 36 años, hace que la hazaña exija una relectura adicional.

El primero llegó tras un córner desde la izquierda ejecutado por Blanco. Valencia se anticipó en el primer palo y mandó el balón al fondo de la red. El segundo, el que puso el marcador 2-2, nació de un centro con rosca de Sebastián Villa desde el sector izquierdo. Valencia, otra vez en el lugar preciso, conectó con la testa. El tercero y definitivo llegó en los instantes finales del partido, cuando Carlos Palacios abrió desde la derecha y el ecuatoriano repitió el gesto exacto de las dos anteriores ocasiones. Racing no tuvo respuesta para ninguno de los tres remates.

El 4-2-4 que cambió el partido: los movimientos de Arruabarrena

Rodolfo Arruabarrena realizó dos cambios que alteraron por completo la dinámica del duelo. Ingresaron Valencia y Sebastián Villa en lugar de Ascacibar y Velasco, y con esas variantes el equipo pasó a funcionar con un esquema 4-2-4. El contraste con Racing fue inmediato.

El equipo de Vojvoda había apostado por un 5-3-2 replegado, defendiendo cerca de su arco y buscando contener con volumen y orden. Ese diseño funcionó mientras Boca careció de presencia ofensiva en el área. Con el ingreso de Valencia, el esquema de Racing pasó a ser una trampa: una defensa cerrada que de pronto tuvo que lidiar con un delantero de área pura y con centros precisos desde ambos costados. El 4-2-4 no es un sistema pensado para el control, sino para la ocupación constante de zonas profundas. Arruabarrena lo usó exactamente para eso.

El gol olímpico de Lodico y el 2-0 que parecía definitivo

Racing construyó su ventaja con dos goles que, en aquel momento, lucían suficientes para sellar el partido. El primero fue uno de los más comentados de la Copa Argentina en lo que va del año. Gastón Lodico convirtió un gol olímpico a los 19 minutos del primer tiempo, superando directamente desde el córner al arquero Leandro Brey. El tanto no solo abrió el marcador sino que dotó a Racing de una confianza táctica que sostendría durante buena parte del encuentro.

Leandro Brey, vale recordarlo, estaba en el arco en sustitución del titular Álvaro Montero, ausente por su convocatoria a la Selección de Colombia. La baja del arquero habitual fue un condicionante no menor para Boca en la primera parte del partido.

Ya en el segundo tiempo, Maravilla Martínez amplió la diferencia a 2-0 antes de que Arruabarrena realizara sus modificaciones. Con ese marcador y el esquema de Racing todavía funcionando según lo planeado, el partido parecía resuelto.

Vojvoda suspendió su conferencia tras el derrumbe de una ventaja

La otra cara de la noche la escribió Racing desde el silencio institucional. El técnico Juan Pablo Vojvoda suspendió la conferencia de prensa posterior al partido. La decisión habló por sí sola sobre el estado anímico de un equipo que, durante más de una hora, tuvo el partido bajo control y lo perdió en la recta final con tres remates de cabeza.

El debate sobre si Racing mereció otro destino es legítimo: dominó durante largos tramos, marcó dos veces y defendió con orden. Pero el fútbol de eliminación directa no premia la coherencia táctica, sino el marcador al pitazo final. El marcador dijo Boca 3-2, y Vojvoda prefirió el silencio. Boca, en cambio, tiene fecha con Banfield en las semifinales de la Copa Argentina.