Go woke. Go broke? Después de casi 18 años, la gigante estadounidense Nike sale del S&P 100 marcando un hito negativo en la historia de la marca. Y su salida tiene varias explicaciones.
¿Por qué Nike sale del S&P 100?
La primera está relacionada a propias decisiones internas, como enfocar el negocio en la relación directa con el consumidor. Eliminó intermerdiarios, se enfocó en la venta online y perdió presencia en puntos físicos que, si bien no tienen la importancia que podían tener hace un tiempo; implicó el crecimiento de sus rivales en esos sectores (casi sin tener que hacer esfuerzo).
Llevado al mundo del fútbol, también se achicaron. Menos contratos (perdieron clubes y ligas), trato más genérico y un estancamiento en la innovación -a nivel producto y diseño- que tanto los diferenciaba hace unos años. Nike ya no es tan aspiracional como supo serlo, perdiendo incluso ante marcas como New Balance, que hasta hace unos años vendían sólo “zapatillas de padre” o rookies como HOKA u ON.

No creemos que la “cultura woke” sea el motivo de su caída. Mostrar una chica con sobrepeso haciendo actividad física o un transgénero, únicamente enoja a una porción del mercado. Y francamente, si no comprás un producto por eso, amerita que vayas a terapia. Sí sentimos que comunicacionalmente ya no se busca la excelencia, ni empujar los límites del deporte, como solía ser. Y eso, como ya mencionamos, se traslada a sus productos. Hace años no lanzan algo que realmente deje a todos boquiabiertos.
Es más, la primera reacción de muchos ante su íncreible golpe de puerta al firmar con la Federación Alemana de Fútbol es que se vendrían “camisetas de catálogo”. Eso, y sacarle a adidas los balones de la Champions League (dos tremendas noticias), no fueron suficiente para que el seguidor crea que realmente estaban de vuelta. Y eso es un grán síntoma.

Más allá de su caída bursátil, con un valor reducido a más de la mitad en los últimos cinco años, su salida del S&P 100 también se explica por el crecimiento desmedido -y a veces poco justificado- de empresas tecnológicas. Ante tanto sensacionalismo, Nike sigue formando parte del S&P 500 y del Dow Jones Industrial Average; no es que desapareció del mundo y quebró.
Lo que sí sabremos es que no se quedarán de brazos cruzados, o al menos eso esperamos. Es realmente el escenario ideal para unos buenos golpes en la mesa y volver a escalar a lo más alto (o al menos dar pelea).
