La Copa América, un negocio para todos

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A 23 días de que comience la búsqueda del heredero de Brasil como campeón continental, la Copa América todavía se juega en los escritorios. Tanto el Comité Organizador Local (COL), encargado de la logística, como el gigante brasileño Traffic Sports, responsable de la comercialización, estiman que el movimiento económico detrás de la pelota será de US$ 1000 millones y duplicará los US$ 500 millones de Venezuela 2007.

No podemos dar cifras exactas, pero teniendo en cuenta el imán turístico que genera la Argentina para los extranjeros, imaginamos que los superaremos largamente“, afirmó el vicepresidente de la Confederación Sudamericana, el uruguayo Eugenio Figueredo, en uno de sus últimos viajes por Buenos Aires.

En comparación con Venezuela 2007, la organización criolla puede jactarse de tener parte del trabajo hecho: sólo el estadio del Bicentenario, en San Juan, es una obra nueva. El resto de las canchas que cobijarán a los cracks del continente datan de años anteriores, con el consiguiente ahorro.

Si hace cuatro años el gobierno de Hugo Chávez invirtió 238 millones de dólares en levantar y adecuar los nueve estadios que hospedaron los partidos, los trabajos en la Argentina insumieron, hasta ahora, $ 361,8 millones (US$ 87,8 millones), algo más de la tercera parte de lo que se llevaron las moles venezolanas. Claro que el COL, que encabeza José Luis Meiszner, tuvo una gran ayuda de los gobiernos provinciales: buena parte del dinero utilizado para maquillar los estadios provino de las arcas públicas.

Esta Copa América es hija de la política“, aseguró un allegado a la organización que pide anonimato. Y detalla: “Es un arma de doble filo, porque no podemos planificar cuántas entradas podremos vender y cuántas nos vendrán a pedir los gobiernos municipales, provinciales y hasta los punteros“. En la misma sintonía habla Horacio Gennari, uno de los directores del COL: “Necesitaríamos construir un Camp Nou y medio con los pedidos para la apertura y la final“, ilustra.

El problema va más allá de un simple favor: las 700.000 entradas (aproximadamente) que administra la organización constituyen su principal ingreso. A un valor promedio de $ 150 por ticket, el COL maneja un presupuesto cercano a los $ 105 millones, a los que hay que sumarle un aporte en efectivo de Traffic. Ante las grises perspectivas, los dirigentes apuestan al empate como resultado económico: “Si el COL sale hecho es un golazo“, se sincera Meiszner.

Las proyecciones de ingresos y egresos llevan a que cada billete sea cuidado al máximo y que, puertas adentro, se arme una ingeniería financiera para minimizar los costos. De allí que se hayan cerrado las gestiones con la empresa de ómnibus Flechabus, que proveerá a la organización los 25 vehículos que se requieren para traslados de las delegaciones hacia los estadios, a cambio de publicidad en las canchas y carteles en las salas de conferencia de prensa.

En la hoja de cálculos, los traslados costaban alrededor de 250.000 dólares, que ahora podrían ahorrarse. “Cuanto más economicemos en los gastos fijos, más dinero quedará al final“, es la regla simple que se escucha en los pasillos de la AFA.

Algo parecido sucede con los viajes aéreos entre las sedes. Como la posibilidad de que Aerolíneas Argentinas le diera un espaldarazo al torneo quedó trunca luego de que los directivos de la empresa no aseguraran la disponibilidad de los aviones y los lugares necesarios para las distintas delegaciones, hubo que buscar un plan B.

Ahora, los viajes por aire se realizarán en máquinas alquiladas. Una especie de chárteres oficiales. “Es mucho más barato que viajar por líneas comerciales“, aseguran los mentores de la idea. Además, proyectan vender (a precio de oro) las butacas que queden libres cada vez que los Messi, Forlán o Falcao deban surcar el cielo argentino para jugar un partido. La selección brasileña ya aclaró que está al margen de esta movida: el equipo requiere una aeronave exclusiva, aunque la mitad de los asientos quede sin vender.

A medida que el 1º de julio se acerca, un asunto desvela a los organizadores: la aduana. Desde que la Secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, decidió imponer trabas a las importaciones, cada container que ingresa en el país provoca en los dirigentes ríos de sudor frío.

Según pudo averiguar La Nación, en la aduana están retenidas parte de las lámparas Philips que Santa Fe y Mendoza adquirieron para adecuar la iluminación de los estadios a las exigencias de Traffic.

Como el torneo será transmitido en HD, los escenarios deben multiplicar su potencia lumínica. “Si el partido nocturno entre la Argentina y Colombia no puede jugarse, que Guillermo Moreno le explique las razones a todo el pueblo argentino“, dicen en la sede santafecina.

Los responsables de esa sede, comandada por el presidente de Colón, Germán Lerche, se pasaron más tiempo en la casa de gobierno provincial que en sus propios domicilios. La mayor parte de los $ 43 millones que se llevan invertidos directa o indirectamente para el torneo provienen del club sabalero.

Estamos agradecidos con el gobierno de Santa Fe por todo lo que hizo“, destacó Lerche. Y agregó: “La última obra es todo el tendido de fibra óptica y los nuevos pupitres para la prensa“. El dinero, en parte, provino de las arcas provinciales. Santa Fe ya vendió los 6000 abonos que tenía disponibles.

En Mendoza también alzan la voz. De acuerdo con el presupuesto oficial, las remodelaciones en el Estadio Malvinas Argentinas iban a costar $ 36.897.394,42. Al final, el Ejecutivo invirtió cerca de $ 40 millones. Una de las cláusulas en la licitación de las obras era que Godoy Cruz, el equipo de la provincia que anima el torneo Clausura, pudiera ser local en el Malvinas mientras se realizaran las refacciones.

Pero el Tomba debió trasladarse a San Luis y sólo regresó para jugar ante Gimnasia. “Perderemos $ 1,5 millones“, se queja José Manzur, vicepresidente de la institución mendocina. En la tierra del buen vino se escucha una sospecha, que salpica a la política. “Francisco «Paco» Pérez, el ministro de Infraestructura, habría pedido que los trabajos se demoraran. Quiere acercar los tiempos de la obra a los de las elecciones, así él se saca todas las fotos”, detalla una fuente inobjetable cercana al COL provincial. Pérez es el flamante candidato a gobernador por el Frente para la Victoria.

Córdoba y Jujuy están en las antípodas. En la provincia mediterránea, la Copa América es 100% del gobierno local. “Nunca nos dijeron que iba a haber apoyo de la Nación para las obras. Los gastos estaban previstos en el presupuesto de la provincia. Nunca hicimos gestiones para conseguir financiamiento de la Casa Rosada“, explicó el ex basquetbolista y actual vicegobernador Héctor “Pichi” Campana.

La administración que encabeza Juan Schiaretti gastó $ 71 millones para poner a nuevo el antiguo Chateau Carreras, rebautizado Mario Alberto Kempes. Jujuy, en cambio, le debe el honor de ser sede a Balcarce 50. Según confirmaron a este diario los responsables del torneo en la provincia norteña, los $ 20 millones que se llevan gastados en refacciones provienen de la Nación.

La provincia de Buenos Aires, que estampará su logo como proveedor local en el listado de sponsors y auspiciantes que tendrá el torneo, es la que más dinero público destinó. La gran relación entre Julio Grondona y Daniel Scioli hizo que el ejecutivo bonaerense invirtiera $100 millones para completar la obra del Estadio Ciudad de La Plata, que ahora luce techado.

Tamaña cantidad de billetes tuvo su contraprestación en el fixture: La Plata oficiará como sede del torneo, y en el estadio de asientos naranjas -el color adoptado por Scioli- se jugará la mayor cantidad de partidos: seis.

Allí también se realizará la fiesta de apertura del torneo, que costará entre $ 1,5 y 2 millones y será costeada por el COL. Está previsto que cante Diego Torres, autor de la canción oficial, que haya números coreográficos y que se presente el grupo Fuerza Bruta.

En tiempos electorales, el gobierno provincial vio con buenos ojos usufructuar el torneo y llegaron a esbozar un pedido para organizar una fiesta propia. El intento quedó en eso y fue rápidamente desbaratado desde la AFA.

Con el 1º de julio acercándose a paso veloz, todo el mundo del fútbol mira al certamen continental. Los 5000 millones de televidentes de 200 países. Los cerca de 800 mil espectadores que acudirán a la cancha. Los que escucharán los partidos de su selección por radio. Los que leerán por Internet y los que comprarán los diarios. Y también la invasiva política, que llegó para quedarse.

Se anotaron más de 10.000 voluntarios

Alrededor de 12.500 jóvenes de entre 18 y 25 años dejaron sus datos en la página oficial del torneo para desempeñarse como voluntarios durante el torneo continental. Luego de la selección definitiva quedaron alrededor de 3500, quienes recibieron la vestimenta oficial del certamen.
Los sponsors y sus distintas categorías

Así se distribuye la lista de patrocinadores de la Copa América: platinum, LG, MasterCard y Santander; de oro: Kia, Telcel y Claro; de plata: Canon, Quilmes, Coca Cola y Petrobras; proveedor oficial: Paty; entidad benéfica: Unicef; y proveedores locales: Provincia de Buenos Aires y Argentina Turismo.

El movimiento económico en números
(aproximado, en millones de dólares)

475
turismo, gastronomía y transporte

160
derechos televisivos

140
marketing (en todo el continente)

89
construcción y remodelación de estadios

60
sponsors

30
venta de entradas

20
merchandising

Total
974

La capacidad disponible, sede por sede
(Incluidos los tickets de protocolo y prensa)

50.000
Estadio Monumental

33.000
Estadio Ciudad de La Plata

48.000
Estadio Mario Alberto Kempes (Córdoba)

24.000
Estadio Brigadier Estanislao López (Santa Fe)

31.000
Estadio Malvinas Argentinas (Mendoza)

25.000
Estadio del Bicentenario (San Juan)

20.000
Estadio Padre Ernesto Martearena (Salta)

21.000
Estadio 23 de Agosto(Jujuy)

Por Alejandro Casar González – Colaboración: Lucrecia Bullrich

Fuente: La NaciónFoto: jugala.com